La Vera Pasta


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La Pasta

Encontramos parte de mitología y parte de historia en el origen de las pastas.

Una antigua leyenda romana dice que todo sucedió como consecuencia entre una pelea entre Vulcano, el dios del fuego, y Ceres, la diosa de la vegetación y de los granos. Vulcano enfureció tanto que arrancó los granos de trigo de la tierra y los aplastó con su enorme masa de hierro. La harina que obtuvo la introdujo por la boca del Vesubio entre las llamas y vapores, luego roció con jugo de aceitunas y se comió su resultado, un plato de pastas.

Desde la historia, se cree que el origen de la pasta puede ser en China o en Italia. En esta última más precisamente en la zona de la campiña napolitana. Cuya agua, muy rica en azufre, le da a la pasta una elasticidad y resistencia a la cocción muy particulares.

La idea de que la pasta engorda tiene sus raíces en la creencia de que la pasta se hace con harina y que no es otra cosa que almidón. Sin embargo, las pastas alimenticias de calidad superior, como las nuestras, se elaboran exclusivamente con sémola de trigo duro. Los nutriólogos dicen que 100 grs. de pasta aportan unas 350 calorías, 74 grs. de hidratos de carbono, minerales y vitaminas.

La pasta no contiene grasa, 100 grs. de pasta contienen menos de un 1 gr. de grasa. Sin embargo, el queso condimento indispensable, si contiene grasa. Nuestra recomendación, modere la cantidad de queso y considere que 15 gramos de queso es más que suficiente.

Los carbohidratos que aporta un plato de pasta cubren el 15% de las necesidades diarias. Estos carbohidratos proporcionan unas 300 calorías, cantidad importante pero no excesiva, ya que representa aproximadamente el 15 % de las necesidades de una persona que desarrolle una actividad normal con algo de ejercicio físico. Se puede comer hasta 100 grs. diarios de pasta, sin temor a engordar. Hablamos naturalmente de platos de pasta en blanco. Capítulo aparte son las salsas y condimentos.

Su contenido en gluten, por su efecto saciante, nos hace comer menos. La pasta de trigo duro contiene un alto porcentaje de glúten -que es como carne vegetal. También contiene celulosa. En el intestino, la media cucharadita de celulosa que contienen 100 grs. de pasta, más la fibra de la salsa de tomate y otras hortalizas como cebolla, apio, zanahoria (que suelen acompañar a los platos de pasta) favorecen el tránsito intestinal y evitan el estreñimiento. Se dice : "quien come pasta, come menos y no tiene hambre entre comidas".

Las pastas siempre han sido consideradas como el enemigo número uno de la silueta. Casi una mala palabra en materia de control de peso. Sin embargo, finalmente las pastas han sido reivindicadas y hoy, no sólo están libres de culpa y cargo sino que además, se las recomienda en las dietas para adelgazar, ya que al aumentar de volumen durante su cocción provocan saciedad manteniendo las calorías en los límites permitidos. Claro, habrá que consumirlas con moderación y tener cuidado con la salsa o alimento con que se las acompaña.

Para contrarrestar el frío y el "bajón" de ánimo que provoca, un buen plato de pastas se convierte en la comida ideal: gratifica, sacia el apetito, aporta energía, calma la ansiedad y mejora el humor. Además, si se incluyen dentro de una dieta equilibrada, permiten bajar de 2 a 3 kilos en un mes.

Buen Provecho!!!


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